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Matterhorn (4.478 m.)
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jueves, 3 de enero de 2008

Vídeos de Noruega

Aquí hay una muestra de un par de vídeos de nuestro viaje a Noruega en noviembre de 2007. El primero nada más bajar del avión con la pista casi helada. En ese trozo Oscar pudo patinar...



En este segundo podemos ver la vista magnífica de Preikestolen...

martes, 27 de noviembre de 2007

Preikestolen parte II

Lee antes la primera parte

Una vez nos dejó el ferry de Lauvvik-Oanes, seguimos la carretera A13 en dirección Strand pasando al lado, pero sin cruzar, el nuevo puente que une Forsand y Oanes. Por la A13, enseguida aparece el cartel del Preikestolen. Es una carretera que gira a la derecha y sube hasta el mismo albergue Preikestolhytta. Allí hay un parking de pago, que estaba fuera de servicio (supongo que por ser otoño) y cuando llegamos a eso de las 10.00 no había nadie.
Desde allí, comenzamos a subir. La subida al Preikestolen no es difícil, pero requiere su esfuerzo. Hay tramos en los que la pendiente es mayor y hay que sortear rocas. También hay una zona plana encharcada que se pasa con unas pasarelas de madera. Como había un poco de escarcha de la mañana, tuvimos que andar con cuidado, ya que resbalaba. El camino a seguir está indicado con una “T” roja, normalmente pintada en las rocas o los árboles.

Por lo tanto, la excursión al Preikestolen la puede hacer cualquiera, pero que se pueda mover con suficiente flexibilidad. La ascensión dura unas 2 horas a un ritmo medio. El esfuerzo merece la pena. En cuanto se gana altura la vista de Stavanger y los valles con bosques, lagos pequeños y caídas de agua, te van acompañando hasta que llegas a lo más espectacular, el Lysefjord, que se domina ya desde gran altura. Sigues caminando hasta que subes un pequeño promontorio y la primera vista de Preikestolen es esta:

El paso a la plataforma no implica ningún peligro y la mejor forma de asomarse es tumbarse y sacar un poquito la cabeza. La sensación de vértigo es bestial, aún tumbado, parece que te escurres hacia abajo…, sientes todos y cada uno de los 604 m. que te separan del fiordo. Como es de esperar esta zona es muy ventosa, por lo que la sensación de frío es mayor. Para ver mejor el Preikestolen y fotografiarse con él al fondo, existe la posibilidad de subir a las rocas que tiene detrás, dando un pequeño rodeo (no subiendo directamente) y que viene indicado también por “T” pintadas en rojo. La vista es la típica:

La vuelta se hace dura, sobre todo a la hora de bajar por las rocas. Yo no estaba en forma y tuve tres días de agujetas, pero lo volvería a hacer… A disfrutar con nuestras fotos...






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jueves, 22 de noviembre de 2007

¡Misión cumplida! Preikestolen Parte I

Todo viaje tiene un centro gravitatorio alrededor del cual gira todo. El nuestro era alcanzar el Preikestolen o Púlpito. ¡Y lo hemos conseguido! El día fue espectacular, totalmente despejado, en noviembre y en una de las zonas del mundo donde más llueve… La temperatura no bajó de los 6ºC. Irónicamente en Madrid esos días la temperatura no subió de los 3ºC-5ºC. Eso sí, en aquella roca descomunal sopla el viento de forma continua y con bastante intensidad, por lo que la sensación de frío es mayor. El corte vertical de 604 m. hasta el Lysefjord es sobrecogedoramente espectacular, y hasta la fecha es el paisaje de la naturaleza más impresionante que he presenciado.


Nuestra excursión empezó el lunes 19 de noviembre, en el hotel Rica Forum de Stavanger, la capital petrolífera de Noruega. Como ya expliqué anteriormente, me costó bastante encontrar un alojamiento asequible por esta zona. Pero finalmente di con una oferta increíble. El hotel Rica Forum es una torre de cristal que se encuentra, más bien, a las afueras de Stavanger y tiene 21 plantas. Dormimos en la planta 18 y desde nuestra habitación se dominaba toda la bahía y la ciudad. El desayuno lo hicimos en la última planta, la 21. Era un buffet libre de gran calidad. Realmente no desayunamos, sino que comimos. Y menos mal…, porque el día fue muy duro, en cuanto a ejercicio físico.



Desde Stavanger hay dos rutas para ir a Høllesli, lugar desde donde empezamos a andar. En las dos rutas hay que coger un transbordador. Uno, Stavanger-Tau que dura unos 45 min., y otro Lauvvik-Oanes que tarda unos 8 minutos en atravesar el Høgsfjord. Como es evidente la segunda ruta es más económica, así que salimos prontito del hotel hacia Lauvvik. El tema de coger los ferries con el coche es muy atractivo, ya que es como un mini crucero por el fiordo, que no suele costar más de 10 €. Dejas el coche abajo y te subes a disfrutar de la travesía…



Currículo viajero